Este proyecto nace del interés por abordar temáticas como la muerte y el duelo en los contextos educativos como parte del curriculum para contribuir a la promesa de desarrollo integral que hacemos a las nuevas generaciones. El origen no está muy claro porque se entrecruzan vivencias personales con experiencias profesionales de quienes integramos este equipo, pero hace algunos años se comenzaron a hacer evidentes necesidades para atender este tema, por ejemplo, la pandemia por COVID-19 cuando las comunidades educativas, especialmente, las de escuelas y jardines infantiles se vieron golpeadas por la muerte y los duelos incompletos.
Desde hace unos años, nuestro trabajo toma forma definida bajo el financiamiento del Fondecyt de Iniciación 11241552 “La muerte como experiencia pedagógica en la infancia. Saberes para la formación inicial de educación parvularia”, dando inicio a un proyecto de investigación que ha tenido como propósito explorar el mundo de la infancia, sus saberes y su relación con un tema tabú en la sociedad occidental: la muerte, con el fin de pensar y crear propuestas de formación docente que posibiliten abordar estas temáticas de manera situada, consciente y, sobre todo, pedagógica sobre la finitud de la vida.
¿Por qué el colibrí?
Dentro del saber ancestral de pueblos originarios de América, el colibrí es considerado un símbolo de espiritualidad y de conexión con aquello que no vemos. En pueblos como el guaraní, el colibrí es el mensajero que conecta el mundo de los muertos con el de los vivos. Es reconocido como el que lleva el mensaje de quienes ya partieron para sus seres queridos y avisar que están bien y sobre todo que sigue habiendo una conexión después del fin de la vida tal cual la hemos experimentado en nuestro cuerpo como seres humanos.
Nos inspiramos en el colibrí para buscar mensajes en relación a la muerte y el duelo y conectar diversos mundos: el jardín infantil, la escuela, la universidad, las escuelas hospitalarias, escuelas populares, de la vida cotidiana.
- Pedagogía de la muerte
- Muerte y duelo en el espacio educativo